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Madera. Pigmentos.
Parafina. Esparto. Escayola. Piezas. Aceite. Óleo. Papel.
Cristal. Lino. Superficie. Volumen. Espacio. Densidad. Color. Verticalidad.
Equilibrio. Caída. Ensamblaje. Grabado. Caligrafía.
La caja emerge
en el espacio. Es el primer límite: se separa del exterior
y divide su interior. Aquí el fuego actúa. Lo purifica
y lo hace al azar: se acerca, se queda, elige sus momentos de intensidad,
sus lugares preferidos para dejar huella y lo prepara para ser continente
de nuevo. Todo está preparado para empezar.
La parafina
recubre la madera quemada. El tiempo espera, la densidad se asienta.
El material es cómplice de la composición. Va y viene
sin parar, parece que se instala, pero no; desaparece y emerge otro,
o el mismo en otro lugar o con más fuerza, se combina con
el anterior, llama al siguiente y es entonces cuando se instala.
Ahora es significativo, ahora se dice, ahora ha rescatado su propio
sentido.
Lo que queda
son sensaciones entre distintos momentos; avalanchas que sugieren
planos; profundidades que emergen exultantes; construcciones superpuestas;
espacios atrapados, vacíos, sordos..., pero vivos. Posan.
Expresan su quietud y su sentimiento. Son y están.
EL
ÚLTIMO INQUILINO
Desbrozo la
caja. Construyo los elementos y los ubico. Los palpo, los mancho
y los limpio. El género se disipa. La figura desaparece,
pero la rescato y ahora resulta barroca.
ESPACIO SORDO
El fuego ha
quemado el despacio, araño las cenizas y me quemo hasta abrir
un hueco. Es cuadrado pero quiere ser redondo. Miras al agua y ves
el cielo. Ahí ha llegado: es un juego de apariencias.
RIADA
Llega el color
y lo invade todo. Todos y cada uno actúan, un naranja me
lleva a un verde, un verde a un blanco en un devenir que se abre
al público para que haga su próxima combinación.
El agua arrasa, dejando su poso.
JAPONÉS
Dirección
contraria. Me interesa el color del material. El color de mi riñón,
de mi estómago, que cubro, protejo con caligrafías
congeladas.
ESPEJISMO
Establezco dos
partes diferenciadas: en la interior se abre un horizonte de secano,
la superior es líquida, fluida. Destapo ambas y queda un
díptico.
PROYECTO
Elementos que
están y no están, pero han pasado y han dejado su
huella, cayendo verticalmente en un solo color: grasa. Homenaje
al grabado.
CEMENTERIO
DE PERROS
Sagar, mi perro,
mi amigo ha muerto. Envuelvo la caja con lino. La blancura es para
él. El orden de los perfiles adivina una cadencia. En ella
descansa para siempre.
CALVARIO
Oscuridad. La
caja ya no existe. Sólo queda su eje, una cruz que flota.
Una escalera a ninguna parte.
LISBOA
Luz. El concepto
se impone a la búsqueda. Todo está preparado y simplemente
lo desgasto. Queda la esencia.
Todo esto empezó con una tormenta, o mejor, un día
de tormenta.
Sigo buscando.
Juan Ramón
Pérez.
30-9-2000
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