Zuloaga debuta en Vista Alegre
El museo del coso de Bilbao acoge una muestra del gran pintor vasco dedicada a sus cuadros taurinos La exposición monográfica incluye retratos de Belmonte y Rafael Albaicín, que son obras maestras

«Si no hubiera sido un buen pintor habría sido un mal torero», solía decir Ignacio Zuloaga (1870-1945), el más internacional de los pintores vascos, tal como recuerda María Rosa Suárez de Zuloaga, ante la próxima exhibición en el Museo Taurino de la plaza de toros de Bilbao y luego en San Telmo, en San Sebastián, de la primera exposición dedicada a los cuadros de tema taurino del artista.


La nieta del pintor, que dirige los Museos Zuloaga de Santiago-etxea, la residencia de Zumaia en la que pasaba los veranos, y el castillo de Pedraza (Segovia), ha prestado los fondos precisos para una ocasión que será como un ensayo de un proyecto encaminado a reunir una antológica de la abundante y dispersa obra taurina de Ignacio Zuloaga. «Hay obras de este tema en muchos museos del mundo, desde el Thyssen y el Reina Sofía al Ermitage de San Petersburgo y varios museos de Latinoamérica», indica.
Zuloaga llegó a tener esbozado a Manuel Rodríguez, Manolete. Pese a que apenas pase de boceto, los trazos impresos en el lienzo revelan la figura de Manolete en toda su expresión.

El 'debut' de Zuloaga en Vista Alegre significa la reunión, por primera vez, de una parte signifide su obra sobre el mundo de los toros que conoció: matadores como Belmonte, Rafael Albaicín o Manolete, picadores, manolas, ganaderos y personajes entrañables como 'El chepa de Quismondo', un torerillo contraecho al que pinta y dibuja a tamaño natural con respeto y psicología.

Belmonte en Zumaia

De Belmonte, su gran amigo, al que invitó a torear tres veces en Zumaia, con un fin benéfico, siendo cogido las tres veces, según recuerda María Rosa, realiza cantidad de dibujos y algún retrato al oleo colosal, como 'Belmonte en plata', una de las obras más importantes de la exposición. En este cuadro, de 211 por 136,5 centímetros, la «luminosa figura emerge enmedio de un cielo oscuro que amenaza tormenta», describe admirado Luis Díaz de Lezana, presidente de la comisión taurina de la junta administrativa de la plaza de Bilbao, gran aficionado al arte y comisario de la muestra con María Rosa Suárez de Zuloaga.

La exposición comprende 17 pinturas y dibujos, con algunas otras de gran formato como los retratos de Rafael Albaicín, ahijado del pintor e hijo de la modelo gitana Agustina, que posó mucho para él, así como de su hermano el bailarín Pepe Albaicín, al que pinta igualmente con traje de luces.

El novillero 'El pintor'

También destacan un par de pinturas con la vistosa presencia de la mujer en los toros, y el gran retrato al óleo de Antonio Sánchez, torero, pintor y tabernero, al que retrata de cuerpo entero en 1944 y de cuyo establecimiento en Madrid Zuloaga era un asiduo.

«Todos los grandes pintores, desde Goya a Picasso, han glosado el tema taurino, pero en Zuloaga hay una poderosa razón: su pasión por la Fiesta, afición que le llevó a hacer su presentación como novillero con el seudónimo de 'El pintor' en la plaza de toros de la Escuela Taurina de Sevilla el 17 de abril de 1897, matando los dos novillos que le correspondieron en suerte», narra, casi como un comentarista, Díaz de Lezana, que además firma el catálogo con el historiador y encargado del archivo de los Museos Zuloaga Mariano Gómez de Caso.

Autor de 'Correspondencia de Ignacio Zuloaga con su tío Daniel' (Diputación de Segovia, 2002), libro que revela su visión de las terribles circuntancias de su tiempo, Gómez de Caso considera que los cuadros taurinos de Zuloaga son «de lo más íntimo de su obra: la mayoría de los retratos le vienen de encargo, pero los del toreo le salen de dentro».

La exposición, titulada 'Toreros de Zuloaga', está coproducida por los museos Taurino de Bilbao y San Telmo de San Sebastián, que atesora el enorme y gracioso lienzo 'Torerillos de Turégano' que no podrá ser presentado en la capital vizcaína, al no caber por una puerta interior de Vista Alegre.

«Jamás hemos hecho algo así y tampoco el lugar reúne las mejores condiciones -indica María Rosa-, pero esto es una deferencia hacia la maravillosa afición taurina de Bilbao».

Escrito por: J. A. GONZÁLEZ CARRERA/BILBAO
Fuente: http://www.elcorreodigital.com