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Manuel Rivera
Hernández nace en Granada el 23 de abril de 1927. Muestra
desde la infancia una gran disposición para la pintura y
la escultura, por lo que su padre decide enviarle al taller de un
escultor imaginero, Martín Simón, con el que comienza
a aprender el oficio de escultor. Trabaja la madera y el yeso, pero
siente la necesidad de expresarse a través de la pintura.
Estudia en la Escuela de Artes y Oficios de Granada, donde recibe
las enseñanzas de Joaquín Capulino y más tarde
las de Gabriel Morcillo.
En 1942 realiza su primer viaje a Madrid y queda deslumbrado en
su visita al Museo del Prado. Ingresó en la Escuela Superior
de Bellas Artes de Sevilla en 1945, donde pinta una serie de paisajes
y retratos marcados por el academicismo de su formación.
En esta escuela conoce a su esposa, Mary Navarro.
En 1947 expone su obra en la Asociación de la Prensa de Granada
y es nombrado profesor de dibujo y pintura en la Escuela de Bellas
Artes de Sevilla. En este mismo año es seleccionado para
participar en la Primera Parte Bienal de Arte Hispanoamericano de
Madrid.
En 1952 permaneció largas temporadas en Granada, donde organizaba
en su casa del Carril de San Cecilio, reuniones de pintores, escritores
e intelectuales, este grupo, unido por las mismas inquietudes recibe
el nombre de Abadía Azul.
En 1953 llevó a cabo sus primeros ensayos abstractos y pintó
la serie de "Los Albaicines". 1956, comienza a
trabajar sobre obras abstractas de carácter espacial, incorporando
la tela metálica a sus obras, primero sobre bastidores de
madera y posteriormente de aluminio, lo que le permite trabajar
con las telas metálicas en dos planos, es su primera etapa
pictórica personal. Finaliza unos trabajos iniciados en 1952
con la técnica del fresco en iglesias, en lugares públicos
y centros oficiales. Junto con Antonio
Saura, Martín
Chirino, Manolo Millares,
Rafael Canogar, Luis
Feito, Antonio
Suárez, Juana
Francés, Pablo
Serrano y los críticos de arte Manuel Conde y José
Ayllónparticipa en el mes de febrero en la creación
del grupo El Paso,
que supone la introducción del informalismo en España
y en abril se celebra la primera exposición del grupo en
la Galería Buchholz, y publican su primer manifiesto. En
esta exposición presenta por primera vez sus telas metálicas,
realizadas en un solo plano y en las que los materiales empleados
tienen una importancia primordial.
En 1967 comienza su segunda etapa pictórica, inicia la serie
«Papeles japoneses» , descubriendo nuevos procedimientos
técnicos pero, sobre todo, con una fuerte influencia oriental.
Hay en su obra una intensificación del color, que le lleva
a realizar nuevos trabajos sobre papel.
Realizó obras conjuntamento con Antonio Gala y Manolo Sanlúcar,
El testamento andaluz, realizando una pintura y tres dibujos de
cada una de las capitales andaluzas, en los que recoge lo más
significativo de cada una de ellas.
Hubo una vuelta en sus obras a los tonos negros, a las telas desgarradas.
Realiza los espejos rotos y los espejos heridos.
Realizó el libro "Golfo de zombras" conjuntamente
con Rafaal Alberti.
Falleció el 2 de enero de 1995 en Madrid.
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