Inscripciones: "Así transcurre la vida..........! ( Monasterio de Piedra; Aragón ). F. Pradilla Ortiz año 1908" (al dorso). Etiqueta de papel pegada al dorso en la que figura el siguiente texto: "Junta de Incautación, Protección y Conservación del Tesoro Artístico Nacional. Madrid. nº de inventario: 20871. Procedencia: Hipódromo 42. nº Colec.: 3". |
A este cuadro y al titulado, En Viernes Santo, fechado también en 1908, debe referirse Pradilla en la carta que envía a Don Ramón de Aburto el día 19 de Abril del mismo año 1908, cuando dice: "Aprovecho la innagotable cortesía de mi queridísimo amigo Don Luis para enviar a V. muy cumplidas gracias por todo, alegrándome saber que los cuadros han agradado a su Señora (c p b) y confío que también a su familia y amigos". A partir de 1903, y a lo largo de algunos años, Pradilla debió visitar en distintas ocasiones el Monasterio de Piedra, en el término municipal de Nuévalos (Zaragoza) y durante sus estancias en este paradisiaco lugar llevará a cabo una interesante colección de apuntes de sus bellos parajes, tanto al óleo como a la acuarela, que después le servirán, ya en el estudio, para completar algunas de sus más bellas composiciones de tema mitológico como las tituladas Lectura de Anacreonte. Grecia clásica, Pasando el arroyo, ¡ A que se cáe ! o el goce de vivir (RINCÓN, 1999, cat. núms. 244, 245, 246 y 248). En uno de los bellísimos recovecos del vergel del Monasterio de Piedra, bajo un frondoso árbol, bajo una atmósfera luminosa, Pradilla pinta a una mujer, casi de espaldas, admirando uno de los torrentes del río Piedra, cuyas aguas se blanquean al caer violentamente, rápidas por los continuos desniveles, vestida con una túnica blanca y un curioso tocado rojo, con flores en el pelo. Esta figura, como otras muchas pintadas por el aragonés y que enmarca en escenarios parecidos, está descrita con serena monumentalidad y elegancia, solemne y estilizada. El título de la pintura, que figura al dorso del lienzo, es muy expresivo: " Así transcurre la vida.......! ( Monasterio de Piedra; Aragón ) ". El juego de luces y sombras, presente en toda la composición de forma magistral, se hace sorprendente en las manos de la mujer que tiene cruzadas a su espalda. A propósito de una obra un poco anterior, en La Ilustración Española y Americana de 12 de Marzo de 1906 se destacaba: "En esta, como en todas sus obras, muestrásenos Pradilla artista de imaginación potente, tan grande en componer como correcto en ejecutar, con esa firmeza en el dibujo y esa brillantez en el colorido que le han conquistado merecidamente uno de los puestos más altos entre los pintores contemporáneos", opinión que podemos aplicar a la obra que nos ocupa. |