La obra de Chillida encuentra una morada familiar en la campiña inglesa.
El Parque de Escultura de Yokshire acoge una exposición del artista donostiarra en un marco que recuerda a su casa de Zabalaga.

Eduardo Chillida tuvo una relación leve con Inglaterra. En 1990, se celebró la única exposición antológica de su obra, en la galería Hayward, de Londres. Y sus obras han encontrado clientela inglesa en una galería privada de la capital británica. Él era amigo de un escultor inglés, sir Anthony Caro.

La obra de Chillida ha completado su viaje a la Inglaterra profunda. Una colección de grandes piezas, de obra pequeña y grabados, en todos los materiales utilizados por el artista, se expone desde ayer en el Parque de Escultura de Yorkshire, doscientas hectáreas de paisaje ajardinado cerca de Wakefield.

El viaje se inició hace cerca de diez años, cuando el fundador del parque, Peter Murray, se acercó a Chillida para crear una exposición en el parque. Pero el transporte de obras de grandes dimensiones era difícil y costoso, como recordaba ayer Luis Chillida, hijo del artista y director de la fundación. El pasado verano, la Real Academia de las Artes de Londres montó una sala especial de homenaje a Chillida, al cumplirse un año de su muerte, en el marco de su gran exposición de verano. Murray volvió a la carga. Si parte de la obra ya estaba en Inglaterra, quizás ahora sería posible la exposición.

Diez grandes obras en acero se extienden por un espacio no muy distinto al de Chillida Leku, en el caserío Zabalaga de Hernani. Un gran parque ajardinado, con robles y abedules, hortensias y rododendros, y esculturas de algunos grandes maestros internacionales: Henry Moore, Richard Serra, Barbara Hepworth...

Hepworth nació en Wakefield, pero el héroe artístico de la región de Yorkshire es Henry Moore.

 
Buscando la luz.
Una de las obras de Chillida
que se expondrá por primera
vez en Yorkshire.

El presidente de la Real Academia, Philip Knight, auscultaba los ecos que producen los dos artistas universales: «Ambos son talladores, pero Moore talla de fuera hacia dentro y Chillida de dentro hacia fuera».

Entre las obras expuestas, Buscando la luz , creada por Chillida para Urvasco, que la colocará en la plaza en torno a las nuevas torres de la Puerta de Bilbao. Es la primera vez que se expone. Y una Mesa de arquitecto, propiedad de la galería Colón XVI, raramente vista. El resto, es obra de la Fundación, que así renueva su sede.

El Parque de Escultura de Yorkshire, que tiene 500.000 visitantes cada año, acogía con entusiasmo la obra de «uno de los más grandes artistas de nuestro tiempo», según Murray. Y los Chillida vieron la obra de su padre en un paraje natural, que evoca el creado en Chillida Leku.

ÍÑIGO GURRUCHAGA/CORRESPONSAL. LONDRES
Fuente: http://www.elcorreodigital.com